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C-0159 #6

Si estás leyendo esto te pido, por favor, que continúes hasta el final. Quizás sea mi última oportunidad de poder cambiar los acontecimientos. Sé que no me conoces, pero soy la científica que ha liderado uno de los experimentos más importantes jamás creados por la humanidad, el C-0519. No tengo mucho tiempo, así que seré breve: tú y el resto de moradores de la superficie estáis en peligro. Hace unos años, cuando comencé a trabajar con mi grupo de investigación, descubrimos que el oxígeno que respirábamos cada vez estaba más contaminado. La quema de combustibles, el aumento de fábricas y el uso de productos químicos, entre otras muchas cosas, intoxicaba en grandes cantidades el aire. De manera paulatina, el gas infectado provocaba enfermedades respiratorias en la población, y en los peores casos, la muerte. Mis compañeros y yo comprendimos entonces que era necesario crear una alternativa al oxígeno, es decir, teníamos que encontrar una nueva forma de respirar; por ese motivo comenza

El charlatán de Cumas #5

Un día, en la antigua ciudad de Cumas, nació un pequeño que no tardó en sorprender a vecinos y familiares por su facilidad con las palabras. Con tan solo nueve meses era capaz de dialogar con sus padres y de describir con multitud de detalles cualquier paisaje que tuviese delante. Le gustaba tanto hablar, que no paraba de hacerlo y con el paso del tiempo fue conocido como “el charlatán” de Cumas. Pero lo que al principio parecía ser una gran virtud, pronto acabó convirtiéndose en un enorme fastidio para los demás. El parlanchín no cerraba la boca ni para comer, lo que molestaba con creces a los que le rodeaban y cuando escuchaban su voz por las calles de la ciudad salían despavoridos para evitar encontrarse con él. Sus padres le suplicaban continuamente que se contuviera un poco, ya que las malas lenguas rumoreaban que se barajaba la posibilidad de expulsar de Cumas a la familia. Pero por más que el hijo lo prometía, no era más que pura palabrería. El chaval tenía en sus venas la neces

Vaivenes

Había estado tanto tiempo encerrado en aquel sitio mugriento que ya pensaba que nunca iba a salir de allí. Años enteros rodeado de oscuridad, sin ningún rastro de vida. Solo acompañado de montones y montones de polvo. Por eso aquel día, mientras pensaba en los tiempos felices del pasado, me sobresalté al escuchar un chirrido encima de mí. Aquel ruido ensordecedor acompañado de un haz de luz me dejó aturdido. Tras tanto tiempo sin ver nada más que un color negro, me costó un poco abrir los ojos y cuando lo hice, pude distinguir a un hombre regordete y no muy mayor que estaba mirando a mi alrededor. Pensaba que había pasado desapercibido hasta que se acercó a mí, me agarró con sus sudorosas manos y me lanzó por los aires. El golpe fue un poco doloroso, aunque tenía tantas ganas de salir de aquel mugriento baúl que no le di demasiada importancia. Desde allí fuera pude contemplar mejor la escena. Una pequeña bombilla colgaba del techo iluminando a duras penas el desván en el que me enc

Noche eterna #4

Aquella noche de verano reinaba la paz y la tranquilidad en el bosque. El sonido de las cigarras acompañaba al susurro de la brisa mientras la mayoría de los animales dormía. Ninguno de ellos se sentía desprotegido desde que habían nombrado guardián nocturno al joven fauno que habitaba entre esas arboledas, Faustino, quien defendía a todas las criaturas forestales de los ataques de las bestias y de los peligros naturales. Al ocultarse los últimos rayos de sol, el vigilante nocturno se preparó para comenzar su jornada de trabajo. No le hacía falta mirar al cielo para saber que había luna nueva y la oscuridad era total, por lo que cogió una antorcha, la prendió con el fuego de la hoguera y salió a dar su paseo rutinario. Estaba ensimismado en sus pensamientos cuando un canto agudo y delicado en la lejanía le puso en alerta, no era habitual escuchar una voz femenina a esas horas de la noche. El fauno se apresuró y siguió la melodía hasta llegar a un lago en las profundidades del bosqu

Soñando despierta #3

Un silencioso y oscuro vacío me rodea. No sé dónde estoy, pero creo que prefiero no saberlo. Entorno un poco los ojos intentando discernir algo a mi alrededor y en la lejanía percibo una luz. Súbitamente mis piernas toman las riendas de mi cuerpo y comienzan a moverse en esa dirección, siendo imposible detenerlas. Conforme me voy acercando voy distinguiendo mejor una pequeña silueta humana y sólo cuando estoy a escasos metros de la figura, me doy cuenta de que la conozco. Frente a mí se encuentra una niña de unos nueve años cuya cara me resulta tremendamente familiar, porque soy yo. Así era yo. Una larga lista de preguntas me invaden la mente, pero antes de que pueda emitir una sola palabra, la pequeña rompe con la quietud del momento alargando el brazo y apuntando a un lugar perdido en la penumbra. Vacila un instante y comienza a correr dando saltos hacia el sitio señalado, no pierdo el tiempo y salgo pitando tras ella. Justo cuando estoy a punto de alcanzarla, una fuerza invisible

Prioridades #2

Érase una vez, en un país muy lejano, un anciano rey que yacía en sus aposentos padeciendo sus últimos minutos de vida. Era consciente de que había llegado su hora, sin embargo, no podía abandonar el mundo sin antes nombrar a un heredero que le sucediera en el trono. Con la muerte de su esposa años atrás, se había quedado él solo a cargo de sus tres encantadoras hijas y sabía perfectamente lo cualificadas que estaban para el cargo. No quería elegir a una única descendiente, así que dividió íntegramente su herencia para que todas recibieran lo mismo y desde entonces, aquella ciudad humilde y campesina fue gobernada por tres reinas. El día de la coronación se celebró una gran fiesta, y como regalo, el hechicero de la corte otorgó un poder mágico a cada una de las jóvenes. A la mayor le concedió toda la sabiduría sobre la medicina y la curación, para que pudiese sanar a los enfermos y atender a los heridos. A la mediana la obsequió con dos cofres sin fondo, los cuales contenían dinero y

Pinceladas nocturnas #1

Habían pasado unas dos horas desde que el sol se había escondido tras el horizonte y como muchas otras noches, salí al jardín. Allí me esperaban mis pinceles y pinturas, preparados para dar vida y color a un lienzo en blanco. Eché un vistazo al cielo nocturno que estaba más hermoso que nunca y una sonrisa tonta se me escapó al imaginar mi dibujo terminado. Era increíble como las miles y miles de estrellas que existían en el firmamento posaban todas para mí, siendo capaces de estar toda la noche quietas en el mismo sitio sin quejarse ni una sola vez. Llevaba ya un buen rato trabajando cuando imprevistamente, apareció un astro de la nada y salió disparado hasta perderse en la oscuridad. Fue una pincelada de luz en el cielo, tan fugaz que apenas pude percibirla. Durante unos segundos me sentí aturdido, pero esa sensación extraña no tardó mucho en convertirse en enfado. Acababa de observar a la estrella más perfecta y bella del universo y… ¡había desaparecido delante de mis narices! Ne